Bautismo. Ahora que usted es salvo, querrá obedecer al Señor por medio del bautismo. Si bien no es necesario para la salvación, es necesario para la obediencia.73 En el bautismo usted declara públicamente su fe en Cristo como su Señor y Salvador. Se identifica con Él en su muerte, sepultura y resurrección.74 Debido a que Él murió como su representante, usted murió con Él. El bautismo también es un compromiso a caminar en novedad de vida. Esto significa que vivirá una vida similar a la de aquellos que han muerto al pecado.

Existen otros pasos importantes en la vida cristiana.

Confesión.Deberá aprender a confesar sus pecados directamente a Dios tan pronto como sea consciente de los mismos. Cuando lo haga, recibirá el perdón.75 Usted recibió el perdón de Dios, el Juez, por la penalidad de los pecados cuando confió en Cristo. Ahora recibe el perdón paternal de Dios su Padre.

Consagración.Comience cada día presentando su cuerpo como un sacrificio vivo ante Dios.76 Esto significa que usted intercambia su voluntad por la de Él.

La Biblia. Para crecer en la vida cristiana, debe leer, estudiar, memorizar y meditar en la Biblia. Es así como escuchará a Dios hablándole.

Oración. En la oración usted le habla a su Padre celestial. Es bueno orar en momentos regulares y también cuando surge alguna ocasión especial.

Iglesia local. Tan pronto como le sea posible debe unirse a una iglesia que crea en la Biblia, que acepte las Escrituras como la Palabra infalible de Dios. Una iglesia neo-testamentaria está compuesta por santos, ancianos y diáconos77 y se reúne para escuchar la doctrina de los apóstoles (la enseñanza bíblica), tener comunión, partir el pan, y orar.78 Pídale al Señor que lo dirija a la iglesia de Su elección, no la suya propia.

Testifique. Pídale a Dios oportunidades para testificar de Él. Esto implica compartir el Evangelio con los familiares, vecinos, amigos y conocidos que aún no son salvos.

Una palabra final

Si usted ha leído hasta aquí y aún no es salvo, con todo amor quisiéramos hacerle una última invitación. Venga a Cristo así como es, crea que Él murió por usted en la cruz y acéptele como Señor, Salvador y como su único acceso para entrar al cielo. Luego confiese Su promesa:
Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.79


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